En un viaje de trabajo a Madrid,
ya hace algún tiempo (entonces viajábamos en avión de Valencia a Madrid, era
toda una aventura pq nunca sabías qué pasaría con tu vuelo de ida y lo peor, con
tu vuelo de vuelta), leí en un periódico impreso: “hace falta un gran cambio
para que las cosas sigan igual… “. Hacía referencia a la “crisis económica”, la
sutil caída decreciente de la bolsa, y algunos datos aún nada llamativos comparado con lo
que vendría pocos meses después. Entonces le llamaban “recesión”, “desaceleración
económica”... A mi modo de ver las cosas, siempre desde un punto de vista
optimista, creí que nunca llegaríamos tan lejos. Si había indicios, sospechas, pero el día a día, la inercia de la vida, el trabajo, no t deja
parar, te envuelve. Y envueltos en todo esto, los unos se adaptan a los cambios
mientras los otros los aceptan para poder perpetuarse. Existe una frase célebre
atribuida al escritor italiano Giuseppe Lampedusa, autor de la novela
El Gatopardo, que resume toda una filosofía: “todo debe cambiar, para que todo
siga igual”. Desde entonces, en ciencias políticas se suele llamar
"gatopardista" o "lampedusiano" al político, reformista o
revolucionario que cede o reforma una parte de las estructuras para conservar
el todo sin que nada cambie realmente. En aquel momento no entendí bien a qué
hacía referencia el autor de ese artículo que aparecía en la columna de
opiniones de la sub-portada. Después de un tiempo y desde la distancia, he
comprendido que estuvimos algunos años “cambiando todo, para que al final todo
siguiera igual”.
Me acordé de esta anécdota el
domingo “chateando” con mi colega que se encuentra en la Universidad de California en Berkeley. “Indignada”
por las noticias que hacen referencia al recorte de la investigación en España,
la fuga de talento, entre otras…. y mientras organizábamos agenda, planificábamos
estrategia, envueltas en el entusiasmo de ver un horizonte de oportunidades…,
fantaseó diciendo “cuando cambiemos el mundo….” Esto me hizo reflexionar que a
pesar que nada parece cambiar, nada sigue igual.
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